¿Y qué onda con los tours por los barrios de la CDMX ?

Tours por Tepito, Lagunilla y La Merced se hacen cada vez más populares.
El turismo de barrio es una realidad. Antes se decía que el turismo era una actividad de ocio, para matar el rato, pues. Era para gente que se podía permitir ese lujo y quería centrarse en el descanso, contemplar espacios, pensar en la inmortalidad del cangrejo y conocer otras culturas.
Al menos eso dice la Secretaría de Turismo de la CDMX (Sectur). Actualmente ha cambiado la cosa, pues los turistas buscan una especie de “inmersión en las culturas y entornos que visitan”, según Sectur.
Ahora no solo se trata del güero que sacó sus ahorros y se fue de pinta. Ya mucha gente está paseando por aquí y por allá. Particularmente, la CDMX informó que tuvo en 2023 14.5 millones de visitantes hospedados en hoteles que dejaron nada más ni nada menos que 131 mil millones de pesos, lo equivalente a 9,211 varos por piocha durante su visita.
La pandemia, como sabemos, nos vino a dar en la torre y el barrio no fue la excepción. A eso se le sumó que el Tik Tok y el Instagram se le metieron bien gacho a la gente en la conciencia y ahora todo se trata de presumir y de contar el mentado story time.


Pues que se arman los tours a Tepito. Incluso, hubo un tour que le llamaron Un Safari por Tepito, en el que los visitantes conocían el barrio bravo y hasta terminaban dentro de la casa de alguien de allí viendo un obra de teatro con actores bien 'acá'.
A una chica del barrio llamada Gaby se le prendió el foco y montó su empresa, Tepito Tours, para dar recorridos guiados por el tianguis. Y es que eso se le da machín, pues además de ser publicista, desde niña invitaba a sus amistades a pasear y a mostrarles las maravillas de su barrio, donde nació y creció, como sus papás y sus abuelos.
Pero nunca falta el gorgojo en el arroz. La viralidad le llegó el año pasado con una nota de la revista Chilango en Tik Tok sobre su chamba. Una chica destapó el asunto porque lo vio todo como romantización de la pobreza y una especie de zoológico de los meros habitantes del barrio para saciar el morbo del gringo.
Entonces Gaby ya no quería saber nada hasta que la propia gente de Tepito, su gente, sus referentes y su mariachi la animaron a seguir. A las porras de los tepiteños se le sumó la alta demanda que también provocó el hate a Tepito Tours y ¡sopas!, que se levantó y andó.
Sus recorridos atraviesan la gastronomía de Tepito, el arte de sus paredes tatuadas, la venta de fayuca y, por qué no, la michelada, licuachela, pelonchela, kittychela, rotochela y demás variantes salidas del realismo mágico, con el bellakeo sonoro de fondo.
Más chuladas
Ya que estamos, Gaby también hace de guía por La Lagunilla, donde el empache está a orden del día con tanta cosa sabrosa qué probar o la compra y recompra de chácharas y artesanías en el mercadillo de antigüedades.
Obvio también hay recorridos por La Merced y sus magníficas viandas. Se va comiendo todo lo que se aparece con la guía del buen Gabriel, de México City Tours. Esta es otra de las tantas empresas acreditadas por la CDMX para dar este tipo de guías para que la gente conozca y pruebe. Lo cierto es que hay banda que nomás no ha tenido la oportunidad de conocer el corazón de México y pues qué mejor que hacerlo con turismo responsable.



Si la intención es más bien histórica, cultural y del saber, pues personalidades como el cronista e historiador Jorge Pedro Uribe, es quien se dedica en cuerpo y alma a llevar a todo tipo de personas a las calles de sus rumbos, contando siempre el origen de las cosas. Como la búsqueda por las calles de La Lagunilla y Tepito del rastro del emperador Cuauhtémoc, que se refugió en Tepito de la invasión a la gran Tenochtitlán y cómo pasó de un lugar a otro.
Bueno, hasta el mítico chef Anthony Bourdain, ya finado y que en paz descanse, se paseó por las calles del barrio con Jorge Pedro. Sale uno del tour casi que titulado sin darse cuenta y con una buena sonrisa, con ganas de acabar con la sed de la mala.
Tour por la Merced en imágenes
Si a alguien de la Ciudad de México le dijeran que los extranjeros están pagando para que les den una visita guiada por la Merced y el Mercado de Sonora, pensarían que los estamos "choreando", pero como dicen por ahí: una imagen vale más que mil palabras:




Y claro que el turismo en sí mismo tiene sus implicaciones varias, si la comunidad se ve afectada, para bien o para mal. Para eso buscamos la opinión de expertos en dinámicas sociales que ponen en perspectiva la verdad de las cosas, lo que sea de cada quien. Pero esa, esa es otra historia. Así que, ¡ya te la sabes!

























